Qué es y para qué sirve hacer una muestra cuando tejes

El título no puede ser más explicativo, aquí te cuento lo que es (que seguro que esta primera parte la conoces) y para qué.

¿Qué es la muestra de tensión?

La muestra es eso que a la mayoría de tejedoras cuando comienzan a tejer patrones no les gusta, y que a gran parte de las que llevan tejiendo mucho tiempo, tampoco les gusta, para que engañarnos.

¿Por qué a la mayoría no le gustan las muestras? Por ansia, porque realmente nadie quiere ‘perder el tiempo’ en tejer una muestra cuando podría estar directamente tejiendo una prenda, y vale, esta parte la puedo llegar a entender, porque mi lista de proyectos pendientes de tejer crece como setas en noviembre.

A mi me encantan las muestras, porque:

  1. Me parecen bonitas, y si tienes un montón de muestras, son más bonitas aún
  2. Te salvan la vida, o más bien, te salvan de no tener que deshacer cuando llevas la mitad de un jersey.
  3. Son las responsables de que ese jersey no te quede muy largo, o que tus guantes favoritos no aprieten los dedos como morcillas, y de que ese bolso que tanto te gusta no se parezca a un “Le chiquito” de Jacquemus

Ahora en serio, si tuviéramos que definir la muestra de tensión, sin dejarnos llevar por nuestras filias y fobias:

La muestra de tensión es el número de puntos y de vueltas que hay en 10×10 cm, realizado en el mismo punto y con las mismas agujas con las que pretendes tejer una pieza mayor.

La parte donde trato de convenceros:

10×10 cm perdónenme sus señorías, pero no es nada comparado con la prenda final. Yo aviso, y quien avisa no es traidor, mejor si montáis como para 20 cm, pero sé que si pongo 20×20 a más de una le da un parraque.

La mayoría de los patrones os van a dar un tamaño de muestra, y sospecha del que no lo haga. Y la pregunta obvia es: si ya me lo dan, ¿para qué lo hago yo?

Porque aunque tú tejas el mismo patrón, con las mismas agujas y el mismo hilo que quien hizo el patrón, no tejes igual (o sí, pero no lo sabes). Como no somos máquinas, cada persona tejemos de un modo, unas más suelto, otras más apretado, y en ocasiones, va por épocas, por ejemplo no es lo mismo tejer cuando estás relajada, que nerviosa.

Si no coincide (o al menos se asemeja mucho) el tamaño de muestra que indica del patrón con el tuyo, la prenda final no va a tener las medidas que el patrón indica.

¿Cómo hacer entonces que cualquiera pueda tejer cualquier patrón si no todo el mundo teje igual? ¡pues para eso está la muestra!

¿Qué aspectos influyen en la muestra?

Solo hay tres variables que influyen en la muestra, y cualquiera de las tres son muy importantes:

1 – Tu tensión tejiendo.

Puedes tejer suelto, o tejer apretado, o ni una cosa ni la otra, y nada de esto es malo, tejes así y punto (nunca mejor dicho).

Esta es la única variable que no puedes cambiar, si aprietas, pues aprietas, y que nadie te diga “ay es que lo haces demasiado apretado”, no eres mejor o peor tejedora por apretar o por dejarlo suelto, lo que tienes que hacer es jugar con las otra dos variables, que esas sí se pueden cambiar.

Pequeño apunte: También tu tensión física y mental influyen en tu tensión tejiendo, si tienes un mal día, cansancio, estás ‘plof’ o te duele algo, normalmente la tensión de tu tejido lo nota, y puede que te salgan puntos desiguales, o muy apretados o muy flojos. Ese día es mejor dejar la bolsa de la labor a un lado y relajarte con otra cosa.

2 – El tamaño de la aguja. El tamaño aquí sí importa.

La buena noticia es que esta variable sí se puede cambiar, y que hay tamaños de aguja que varían incluso hasta en un cuarto de milímetro, así que a lo mejor el patrón dice “con unas agujas del 3.00” y tú necesitas un 3.25 o un 4.00, perfecto, ¡porque hay agujas para todas!

Tanto en los patrones como en los ovillos indican un número de aguja recomendado. ¿Recomendado para qué? es solamente un estándar, y las reglas están para saltárselas.

Si has comenzado a tejer, fíjate en lo que indica la etiqueta del ovillo y teje con esas agujas, es tan fácil como que si aprietas tienes que coger una aguja más gruesa y no acabar así con una contractura en las cervicales, y si lo dejas muy suelto, coger una más fina.

3 – El grosor del hilo.

Lo normal, es que en un patrón recomienden un hilo determinado, y tú quieres tejer ese mismo patrón con otro hilo, siempre que tengan una equivalencia aproximada de gramos/metros, podrás usar el patrón.

Ten en cuenta que a mayor grosor, menos puntos y vueltas tienes que dar para conseguir 10×10 cm, y a menor grosor de hilo, más puntos y vueltas.

En busca de la muestra perfecta. Cómo tejer una muestra de tensión.

1 – Hilo y agujas

Escoge un hilo y unas agujas que sean lo más similares a las sugeridas en el patrón en cuanto al grosor.

2 – Cuántos puntos y cuántas vueltas tejer.

Si en el patrón indica que la muestra es de X puntos y de Y vueltas, yo recomiendo montar la mitad más de puntos, para que una vez tejida la muestra, sea cómodo medirla.

Si por ejemplo indican que para obtener 10 x 10 centímetros necesitas 24 puntos x 30 vueltas, yo montaría 24 + 24/2 = 36 puntos, y haría un poco más de 30 vueltas.

De los puntos monto, dejo además de 2 a 4 puntos a cada lado que tejo en punto musgo, es decir, todas las vueltas del derecho. Además, las 2-4 primeras y últimas vueltas, también las tejo en punto musgo. Todo esto facilita la medición posterior, ya que hace que la muestra esté más plana y estable.

Otra de las cosas que yo suelo hacer es tejer la muestra con varias agujas, dos o tres, dependiendo del patrón, hilo, etc, y pongo marcadores o hilos entre una aguja y otra para luego poder diferenciarlas, voy tejiendo aproximadamente unos 8 cm con cada aguja.

3 – En qué punto tejo la muestra.

El punto más frecuente en el que se tejen las muestras es en punto liso o punto jersey.

La muestra siempre hay que tejerla en el punto que indica el patrón, que es el que se va a usar en el mismo, porque no “ocupa” lo mismo el punto liso, que el punto de arroz, que algo con ochos, o con calados.

Además esto te ayudará a practicar si ves el punto del patrón complicado, considéralo como un ensayo en el que no corres ningún riesgo.

Si estás tejiendo un patrón que tiene varias muestras porque usa varios tipos de punto, divide la muestra a lo ancho en el número de motivos o tipos de punto que se usen, y así tendrás tejido un trocito de cada.

Si el patrón que vas a usar emplea puntos deslizados, o intarsia, o jaquard, también deberías saber cuál es tu muestra de tensión así.

4 – Con qué técnica tejo la muestra.

La muestra no es el momento de innovar.

Lo normal es que no tengas la misma tensión si tejes en plano que si tejes en circular, y la muestra debes tejerla tal y como vas a tejer la prenda final.

Igualmente, lo habitual es que no tengas la misma tensión si tejes con el método inglés, que en continental, que combinado, etc, usa el método que vayas a emplear posteriormente.

Bloquear la muestra

¿Y ahora qué? A medir, o el momento de la verdad

Pues no, hay un paso previo, súper importante, que debería hacerse siempre.

Bloquear no es más que dar forma o ahormar, y lo mejor para una muestra es con agua, es decir, lavando.

Una vez tejida la muestra, y cerrados os puntos, y cortado el hilo, (y digo todo esto porque se que hay mucha vaguería y lo habitual es no sacar las agujas de la muestra y medirla así), el siguiente paso es lavarla, y dejarla secar en una superficie plana.

Lo ideal es que trates la muestra como una pequeña versión de tu proyecto final:

Debes meterla en la lavadora si luego vas a hacer lo mismo con la prenda, o lavarla a mano si es el caso, y lo mejor también es que utilices para lavarlo el mismo producto que el que vas a usar a futuro, yo soy muy fan de lavar siempre la lana con un producto que tenga lanolina, como eucalan.

Además, si es un punto con mucha textura, cables o calados, lo mejor a la hora de secar, es que te ayudes de alfileres para bloquear para poder dar mejor la forma a la muestra.

Medir la muestra de tensión

Ahora sí que sí, llegó la hora, hay que medir la muestra, y apuntar cuántos puntos y vueltas hay en un cuadrado de 10 x 10 cm.

Coloca la muestra en una superficie plana y a medir. Lo puedes hacer con el metro, pero a mi me parecen mucho más cómodos y prácticos los medidores de muestras, o en su defecto, una regla, el metro es más fácil que se te mueva mientras estás midiendo.

Mide siempre lo más en el centro que puedas, nunca en los bordes.

Mi muestra no coincide con la que dice el patrón. Don’t panic.

Antes de maldecir a los dioses nuevos y a los antiguos (referencia para quien haya visto juego de tronos), tómate una tila.

En serio, no pasa nada y es lo más habitual. Por este motivo os comentaba un poco más arriba que yo recomiendo siempre tejer la muestra directamente con varias agujas.

¿Qué hacer? Por lo general:

  • Si tenemos menos puntos que los que dice la muestra es que hay que tejer con una aguja de tamaño menor.
  • Si tenemos más puntos que los que dice la muestra, es que hay que usar una aguja mayor.

Excepciones:

Hay veces que al cambiar de aguja, ya si tenemos el tamaño de muestra que indica el patrón, pero no nos gusta, porque vemos que el tejido queda muy apretado o muy suelto, es en este caso en el que hay que cambiar de hilo.

Lo tengo, mi muestra es clavadita a la del patrón. ¡Ole tú!

Pues solo te queda hacer un bailecito para demostrar tu felicidad y ¡ponerte a tejer como una loca!

Y recuerda: el tiempo que empleas tejiendo una muestra es un tiempo que luego no pierdes deshaciendo lo tejido.


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